¿Compra o Arrendamiento “leasing” de vehículos? ¿Cuál conviene más?
Arrendamiento o leasing de vehículos
El arrendamiento puro o leasing de vehículos es un instrumento financiero por medio del cual se transfiere temporalmente el uso y goce de ciertos bienes (vehículos) a cambio del pago de una renta mensual por un tiempo determinado. A continuación, se presentan algunas ventajas y consideraciones importantes asociadas con esta opción:
Ventajas:
a) Menor desembolso inicial: Generalmente requiere un pago inicial más bajo, al no requerir de un enganche, en comparación con la compra directa de vehículos. Esto permite a la empresa conservar su flujo de efectivo y asignar sus recursos para otras áreas de la empresa.
b) Mantenimiento, reparación y seguros incluidos: Por lo general, los seguros, gastos de mantenimiento y reparación están cubiertos por la empresa arrendadora, lo que evita a la empresa arrendataria la responsabilidad de gestionar y presupuestar estos costos adicionales.
c) Actualización regular: Al finalizar el contrato de leasing, la empresa tiene la opción de regresar el vehículo y adquirir uno nuevo, lo que le brinda la oportunidad de mantener una flota de vehículos actualizada y en buen estado.
d) Posibilidad de compra a valor residual: En los planes de arrendamiento se puede optar por un plan en el cual la empresa al término del arrendamiento pueda adquirir y vender las unidades a valor residual a los empleados que tengan este beneficio, con la intención (i) de crear una mejor tasa de permanencia en puestos gerenciales (para que los empleados lo vean como un beneficio si es que se mantienen en la compañía hasta el término del arrendamiento), y (ii) que TTM únicamente absorba los costos fijos de la renta (en donde ya se incluyen servicios, mantenimientos, etc.) siendo éstos gastos fijos mensuales totalmente deducibles.
Desventajas:
a) Pagos mensuales continuos: La empresa debe comprometerse a realizar pagos mensuales durante el período del contrato de leasing. Esto puede representar una carga financiera a largo plazo y requerir una planificación adecuada para garantizar que los pagos sean sostenibles.
b) Posibles restricciones contractuales: El leasing implica la firma de un contrato con condiciones específicas, incluyendo posibles restricciones sobre el kilometraje, el uso del vehículo y posibles penalizaciones por daños o modificaciones no autorizadas a efecto de garantizar una adecuada gestión de los automóviles.
Compra de Vehículos
La compra directa de los automóviles implica adquirir los vehículos de manera definitiva, lo que otorga a la empresa la propiedad de los mismos. Comprar es la mejor opción si lo que se requiere es tener la posesión del vehículo o si se tiene un interés financiero en la aparición de activos en el balance de la empresa. A continuación, se presentan algunas ventajas y consideraciones importantes asociadas con esta opción:
Ventajas:
a) Propiedad y flexibilidad: Al comprar los automóviles, la empresa se convierte en propietaria de los activos, lo que le brinda mayor flexibilidad en su gestión y uso. Los vehículos pueden ser personalizados según las necesidades y preferencias de la empresa y sus empleados.
b) Sin restricciones contractuales: Al no estar sujeta a un contrato de leasing, la empresa no enfrenta restricciones relacionadas con el kilometraje, el uso o las modificaciones del vehículo. Esto brinda una mayor libertad para adaptar los automóviles según las necesidades empresariales.
Desventajas de la Compra:
a) Mayor desembolso inicial: La compra directa de automóviles generalmente requiere un mayor desembolso inicial en comparación con el leasing. Esto puede afectar el flujo de efectivo de la empresa en el corto plazo.
b) Mantenimiento y reparaciones: La empresa es responsable de los gastos de mantenimiento y reparación de los vehículos, lo que implica la necesidad de presupuestar estos costos adicionales a lo largo del tiempo de vida útil de los automóviles.
Consideraciones legales laborales
Como se ha señalado en el presente informe, tanto la compra de vehículos como el leasing, tienen sus ventajas, desventajas y consideraciones específicas que deben ser evaluadas en función de las necesidades y objetivos de la empresa. Sin embargo, en el ámbito laboral, en ambos casos, el otorgar un vehículo a los empleados como prestación laboral adicional, es un excelente incentivo, ya que no sólo se proporciona una herramienta de trabajo a los empleados, sino también:
a) Mejora de la productividad: Facilita el transporte a los empleados para llegar al trabajo y realizar sus funciones, reducir retrasos relacionados con el transporte público o los problemas de movilidad, lo que a su vez puede mejorar la puntualidad y la productividad de los empleados.
b) Comodidad y satisfacción del empleado: Se brinda un beneficio en favor de la comodidad y bienestar del empleado, así como mayor sentido de pertenencia y compromiso con la compañía.
c) Atracción y retención de buenos empleados: Da un distintivo respecto de otras compañías que puedan ofrecer sueldos similares; los vehículos pueden contener un distintivo de la empresa para un mejor posicionamiento local, etc., lo que sirve tanto para atraer como para retener a buenos trabajadores.
d) No genera riesgos laborales: Es una prestación que no forma parte del salario ni es considerada para cálculo de finiquito y/o indemnizaciones, por lo que al momento de que la relación de trabajo se llegara a rescindir, el vehículo deberá de ser devuelto sin ningún tipo de responsabilidad ni riegos laboral para la empresa.